No, no hablo de la calle cristiana de Isidro Casanova. Hablo de los católicos. No creo que sea la última vez que lo diga, pero detesto a las religiones. Aprendí a odiarlas cuando a mis 10 años de edad fui sometido a hacer una especie de curso de religión. En el cual me aburrí... y mucho...
Después de un par de retos por parte de mis padres, catequistas y padres por desperezarme en plena misa (lo ameritaba mucho, tenia sueño), aunque reflexionando un poco hubiera sido menos perjudicial hacerlo sin levantar los brazos... Bueno, decía, descubrí que el camino religioso no era el mío. Así que me limite a divagar en las clases, que por cierto era una mierda tenerlas los sábados a la mañana. Y me puse feliz cuando tome la comunión, me sentí muy cristiano y como si hubiera sido tocado por dios... No, no fue así...
Una experiencia de la Hostia...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
Jajaja experiencia de la hostia.
Publicar un comentario