Debo decir que la realidad engaña. La mayoría de veces que por uno la magnífica, la hace ver más perfecta de lo que es. Por eso uno imagina cosas, empieza a inventar historias y caminos que parecen tan firmes, que en esas azules fantasías parece muy seguro avanzar; cuando realmente aquel camino esta embarrado, o si es un puente, desmoronando.
Pero...
¿Tendría algún sentido esperar a saber que tan seguro es el camino? ¿O analizar severamente la situación antes de dar el primer paso?
Sinceramente yo prefiero vivir en esta Falsa Realidad y saltar al vacío sin antes revisar el arnés. Porque si nos ponemos a analizar todo, estoy seguro, que el Alma moriría.
7 de febrero de 2010
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1 comentario:
Entre revisar el arnés, mirar para abajo y encomendarte al santísimo... Te acobardaste.
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